El difícil periodo de los gobiernos militares de facto iniciado en la década de 1970 motivó que la provincia de Jujuy tuviera varios gobernadores, llegando el Dr. Darío Arias a ser el más extenso y cuya renuncia se produjo cuando el general Onganía fue derrocado por la Junta que consagró al general Lanusse como Presidente de la Nación, con lo cual se puso fin al periodo denominado de la Revolución Argentina. Para sustituir al Dr. Darío Arias las consultas de la presidencia de la Nación se extendieron a los círculos políticos de la provincia, y sus resultados determinaron que el reemplazante en la gobernación fuera el ingeniero Manuel Pérez, un empresario de la construcción que se desempeñó en varios periodos como Presidente del entonces Banco de la Provincia y tuviera una activa militancia en el peronismo local. El 10 de noviembre de 1971 asumió la gobernación el ingeniero Manuel Pérez en una ceremonia a la que concurrió el Ministro del Interior, el Dr. Arturo Mor Roig juntamente con el Subsecretario Dr. Belgrano Rawson. Iniciando su gestión el mandatario expuso como compromiso fundamental crear la Universidad de Jujuy, anuncio que despertó la mayor expectativa en los círculos educativos y la comunidad en general. En el gabinete del gobernador descollaba la figura del profesor Shukri José, de fina cultura, educacionista por antonomasia, que estaba dispuesto a concretar la promesa del gobierno y satisfacer un anhelo público.

EL CAMINO COMIENZA CON EL PRIMER PASO

Solo treinta días le bastaron al ministro José para estructurar el proyecto de creación de la Universidad, encarar la faz técnica y legal, inclusive arbitrar los recursos financieros que, tentativamente, se estimaron en 550 millones de pesos de la época. El problema estaba en superar las dificultades que el gobierno afrontaba un grave proceso recesivo que obligaba a estudiar detenidamente, pues la inversión había decrecido a niveles alarmantes, ya que de 5.300 millones de pesos m/n. previstos para invertir en el año 1971 en el desarrollo de la economía solamente se dispuso utilizar el 50 por ciento. Hubieron obras que figuraban en el presupuesto pero ni siquiera se iniciaron, la burocracia crecía desmesuradamente y varias reparticiones se caracterizaban por su inoperancia demostrando la indolencia de los burócratas que constituía una verdadera rémora. El gobernador Pérez consideraba que era necesario proyectar un plan de obras públicas que reactivara la economía, atendiera la repoblación ganadera, proteger la producción agrícola, atender la salud pública, asegurar la educación construyendo escuelas y definir una acción que protegiera a los trabajadores estatales.

NACE EL PROYECTO DE LA UNIVERSIDAD

Pese al cúmulo de inconvenientes el ministro Shukri José decidió concretar la creación de un establecimiento universitario y al concluir el proyecto viajó a Buenos Aires y se lo entregó al entonces Ministro de Educación Dr. Gustavo Malek. En el mensaje respectivo se decía que Jujuy tenía 302.433 habitantes en el año 1971 con un crecimiento poblacional del 25 por ciento, siendo la provincia del NOA que acusaba el índice más alto de crecimiento. Se tomaba como fundamento básico el hecho de que existían el Instituto Superior de Ciencias Económicas, el Instituto de Servicio Social Populorum Progressio, el Instituto Nacional del Profesorado Secundario y el funcionamiento de Institutos de Investigación como el de Biología de la Altura y el de Geología y Minería que dependían de la Universidad Nacional de Tucumán.

UNA INICIATIVA AMBICIOSA

Se manifestaba en el mensaje de ley que no se quería implantar algo que fuera desconocido y extraño y que la pretensión, además de ser ambiciosa, era justa ya que todo pueblo que despierta y toma conciencia de su destino debía prever hacia donde canalizar el talento y aptitudes de sus jóvenes, ya que de lo contrario, solo significaba seguir restando fuerza a sus posibilidades promoviendo el perpetuo éxodo de sus habitantes hacia otros lugares. Señalaba el Poder Ejecutivo que era conveniente que Jujuy contara con una Universidad de Ingeniería que especializara ingenieros en minas (prospección, exploración y concentración de minerales); ingenieros metalurgistas (metalurgia y siderurgia): ingenieros industriales (químicos, mecánicos); ingenieros agrónomos (Tabaco, frutales, hortalizas, pastaje, edafología); una Facultad de Ciencias Económicas y otra de Ciencias Sociales. La gestión se inició a fines de noviembre de 1971 y el 11 de enero de 1972 el gobierno nacional autorizó, mediante decreto 205 la creación de la Universidad Provincial de Jujuy. De inmediato el gobernador Pérez sancionó y promulgó con fuerza de ley 2849 el funcionamiento del establecimiento que inició sus actividades el lunes 8 de mayo de 1972, fijándose la inauguración oficial para el 25 de mayo como adhesión a la Revolución de Mayo a horas 19 en el edificio ubicado en Gorriti 237 donado por la empresa Ledesma y en el cual, por espacio de 35 años funcionó el taller y oficinas del diario El Día fundado por el Dr. Horacio Carrillo en 1910 con motivo de los festejos del Centenario de Mayo.

TOTAL APOYO DE LA SOCIEDAD JUJEÑA

Si bien la casa de estudios se gestó en el ámbito oficial, debe destacarse que en el seno de la comunidad la iniciativa contó con el aporte solidario y absoluto de todos los sectores del quehacer provincial. Hubo predisposición masiva para apoyar la creación y habilitación de nuestra Universidad, nadie quedó sin aportar ni tampoco planteó ninguna cuestión ideológica. Un gobierno que tenía 50 días de existencia satisfizo la ansiedad de la juventud y trabajó con eficiencia y versación docente para elaborar una estructura legal e institucional inobjetable.

UNA ETAPA PROFESIONAL Y CULTURAL

Corresponde significar que la Universidad Provincial sería la base para servir al núcleo social y cultural de los jujeños. Para ello fue necesario contar con un cuerpo de profesores de los niveles universitarios más prestigiosos para asegurar la jerarquía técnica que se proyectó a los largo de los años. Hoy, lograda la nacionalización, nuestra Universidad tiene millares de alumnos que se forman en cátedras, gabinetes y laboratorios en una constante labor selectiva para honrar la profesión a la que aspiran. Es bueno y oportuno recordar que Joaquín V. González, maestro del derecho y la educación, el 24 de mayo de 1917 en la colación de grados de la Universidad Nacional de La Plata, presidiendo el acto académico más trascendente de la vida universitaria expresó: Todos los graduados y profesionales de una Universidad son maestros en diferentes formas de enseñanza por la acción directa, por el ejemplo de la vida, por el grado de abnegación y amor que despliegan en su roce con los demás. Son conductores
de las virtudes generatrices de estados superiores en la sociedad que los recibe, ellos son los encargados de mejorar las condiciones de la existencia colectiva en el núcleo social al cual se adhieren.

LA COMISIÓN POPULAR DE APOYO

Corresponde en esta nota señalar la tarea que cumplió la Comisión de Apoyo cuya presidencia honoraria desempeñó el profesor Shukri José y la integraron Atilio Pala como presidente; Francisco Ortiz vicepresidente; Benito Caballero secretario; Carlos Bárcena prosecretario; Mario Paz tesorero; Hugo Segovia, Emma Bárcena de Gronda, Ángel Kiles, Carlos Hugo Pérez Dávalos, Teobaldo Tejerina Puch, Rafael Marciani como vocales titulares, Antonio Martínez, Héctor Scaro como vocales suplentes junto a representantes de la Liga de Madres de Familia, Cámara del Tabaco, Asociación de Educadores y Centro de Profesores. Otro jujeño, con valor moral y solvencia educativa que se destaca en el historial de la Universidad fue el profesor José Antonio Casas, primer Rector del establecimiento que con capacidad cabal supo orientar y afianzar el desarrollo de la Universidad que hoy tiene prestigio nacional. Entre el primer plantel de docentes que iniciaron las actividades universitarias, tanto como personal directivo, docente y administrativo debemos recordar al Decano, Ingeniero Agrónomo Alberto Viviani; Secretario General Osvaldo Iglesias; Director General de Administración, Contador Público Leopoldo Alfredo Baca. El cuerpo de profesores tuvo al Dr. Rodolfo Claudio Aimar en Física; Licenciada en Matemáticas Norma Elsa Banicevich; Dr. En Ciencias Físico-Matemáticas José Desiderio Benitez; profesor Edwin Ramón Conta en inglés; Teófilo Bruno Pascual Petriella titular en Botánica; Dr. en Ciencias Químicas Raúl Washington Quiróz, Noelia Ivone Juárez, Jefa de Trabajos Prácticos de Matemáticas. También actuaron hasta el 31 de diciembre de 1972 numerosos auxiliares en la categoría de Ayudantes de Primera.

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PROMESA Y MISIÓN CUMPLIDA

Es bueno que los jujeños nos acostumbremos a recordar y destacar a los miembros de la comunidad que, desde el gobierno o su actividad personal y profesional hicieron una importante contribución a sostener y realzar la creación y sostenimiento de la primera Universidad que tuvo nuestra provincia.

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